Es bien sabido, aunque no deseado, que los varones son un bien escaso en las formaciones psicoterapéuticas. Aun siendo sensibles, inteligentes y motivados, los "chicos" lo tienen mas difícil a la hora de inclinarse por una formación "familiar". Desde luego , el superhavit del genero femenino en las profesiones de ayuda se traduce en sistemas con claros desequilibrios en lo que se refiere a la representación de los hombres. Sin embargo, la gran mayoría de las familias empiezan todavía con una situación del 50% , hombres y mujeres suelen ser la regla, no la excepción, a la hora de formarlas. Nuestros colaboradores hombres, los terapeutas que son nuestros compañeros, nos convencen cada día: vale la pena insistir y animar a los candidatos masculinos, pueden hacer "la diferencia que hace la diferencia". por todo ello hemos decidido introducir una Discriminación Positiva para los futuros terapeutas varones: el sistema de incentivo es muy sencillo: el posible candidato solo tiene que traer otro compañero a la formación, entre ambos pagan el precio de una persona. Quedan 2 plazas vacantes en los recién iniciados tramos de formación Básica de Terapeuta de Familia, y en la Formación Avanzada.